viernes, 16 de julio de 2010

26. ¿Y eso qué año fue?

- ¿Yo es que lo que quiero es poder ver la batalla real de las Termópilas?
- ¿Ver la batalla de las Termópilas?
- Sí, ya sabes, la de la película "300". Esa de los Espartanos, comandados por Leónidas, contra los Persas, con Jerjes I a la cabeza.
- Pero no lo entiendo...


Fotograma de la película "300" que recrea la batalla de las Termópilas.

Aquel hombre tuvo que pasarse un rato explicándome cuál era su plan. Yo estaba allí, en mi despacho, escuchando cómo aquel aficionado a la historia me explicaba su idea para poder ver, como si fuera en video, una batalla que había ocurrido hacía 2500 años, gracias a la astronomía. Al final, aunque no del todo, creo que entendí su idea. Intentaré explicárosla.

Cuando pulsas el interruptor de la luz, la bombilla se enciende inmediatamente y vemos su luz instantáneamente aunque estemos muy lejos. Así que no es raro pensar que la luz viaja con una velocidad infinita y que por eso tarda cero segundos en viajar de un lugar a otro, aunque estos dos lugares estén muy lejos.

Aunque yo personalmente eso nunca me lo he creído. Vamos a ver, si yo necesito un tiempo concreto para recorrer los 100 metros lisos (no diré cuantos segundos, o minutos, necesito para hacerlo), por mucho que Usain Bolt lo haga en menos tiempo, unos 9.58 segundos, Bolt también ha tardado algo. Es decir, no se materializa instantáneamente de la salida a la meta en cero segundos. Parece increíble que alguien pueda pensar que algo tarda un tiempo nulo en moverse de un lugar a otro. Pues bien, esto es lo que se creía de la luz. Que era instantánea, como el Nesquik.

Por suerte, ahora se sabe que la luz no tiene una velocidad infinita, sino que simplemente va muy rápido (recorre 300000 quilómetros cada segundo). Claro, así se entiende que nos pareciera instantánea. La luz tardaría sólo unos 0.3 microsegundos en recorrer los 100 metros que Bolt recorre en 9.58 segundos.

El retraso de la luz se empezaría a notar únicamente cuando nos separáramos mucho de la bombilla. Si, por ejemplo, nos situáramos a 300000 quilómetros, la luz tardaría un segundo en llegarnos. ¿Hay algo a 300000 quilómetros? Pues precisamente la Luna está más o menos a esa distancia. O sea, que si encendiéramos una bombilla en la Tierra, la gente de la Luna tardaría en verla encender un segundo. Y al revés. Si la bombilla se encendiera en la Luna, nosotros la veríamos encender un segundo después.

¿Bombillas en el espacio? ¿De qué me estás hablando? No hay bombillas en la Luna. Al menos hasta que McDonalds no vaya a la Luna a poner anuncios de la M gigante para que la veamos desde la Tierra.

No hay bombillas artificiales, pero sí naturales: Las estrellas. Por ejemplo, el Sol. ¿Tarda mucho la luz del Sol en llegar a nosotros? Pues tarda unos 8 minutos en viajar del Sol a la Tierra. O sea, que si el Sol se apagara ahora no nos enteraríamos hasta dentro de 8 minutos. Así que voy a ir resumiendo por si te quedas sin luz para leer de aquí a 8 minutos.


La luz tarda un cierto tiempo en viajar de los astros a la Tierra.



La velocidad de la luz nos permite definir distancias de una forma curiosa. A ver, si la luz tarda un segundo en llegar de la Luna a la Tierra y 8 minutos en viajar del Sol a la Tierra, ¿qué está más lejos, la Luna o el Sol? Está claro, ¿no? El Sol.

Pues podemos decir que la Luna está a un segundo-luz y que el Sol está a 8 minutos-luz. Un segundo luz es la distancia que recorre la luz en un segundo. Un minuto-luz la distancia que recorre en un minuto. Y así podríamos definir la hora-luz, semana-luz, año-luz ...

Cuando le mencioné a un amigo el año luz, él me preguntó: ¿Y qué año fue ese? El año luz no es una medida de tiempo, sino de distancia. Es la distancia que recorre un rayo de luz en un año.

Bueno, en resumen. Que cuando vemos las estrellas y demás cuerpos celestes en realidad los estamos viendo tal y como fueron en el pasado. Por ejemplo, el planeta más alejado de nuestro Sistema Solar, Neptuno está a 4 horas-luz. Lo vemos tal y como era hace 4 horas, bastante antes de que empezaras a leer este texto (yo no estaba ni despierto).


La estrella más cercana al Sol, Próxima Centauri, está a 4 años-luz. Hace 4 años mi hijo Bruno aún no había nacido (ahora tiene 3 años). La estrella más brillante del Cielo, Sirio, está a 8.6 años luz, más o menos el tiempo que ha pasado desde el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York. Spica, la estrella más brillante de la constelación de Virgo, está a 260 años-luz. Es decir, la luz que vemos de Spica fue emitida el mismo año de la muerte de J.S. Bach.

La luz que vemos de las Pléyades se emitió cuando Galileo apuntaba por primera vez un telescopio al cielo hace 400 años. La luz de la nebulosa NGC6188 se emitió cuando construían las pirámides de Egipto, hace 4500 años. Los objetos de la otra punta de la Vía Láctea, emitieron su luz cuando la Tierra establa poblada por Neandertales, hace 100000 años. La galaxia de Andrómeda, M31, una de las más cercanas a la nuestra, está a 2 millones de años-luz, la Tierra estaba habitada por Homo Habilis.

La luz que recibimos de los objetos astronómicos (Neptuno, Próxima Centauri, Sirius, Pléyades, NGC6188 y M31) fue emitida hace tiempo.


- Bueno, pues lo único que deberíamos hacer para ver a Léonidas y sus 300 en las Termópilas es observar un espejo que se encontrara al doble de distancia en años luz que el tiempo que ha pasado desde la batalla.


A ver... La batalla de las Termópilas ocurrió hace 2400 años. NGC2170 está a unos 2400 años-luz. O sea, que la luz que ellos ven de la Tierra ahora mismo fue emitida durante la batalla de espartanos y persas.

Pero claro, suponiendo que hubiese un espejo allí enviándonos de nuevo la imagen a la Tierra tardaría otros 2400 años en llegarnos de nuevo a nosotros. Por eso necesitamos buscar un objeto a la mitad de distancia. Si colocáramos un espejo, por ejemplo en la nebulosa de Orión, M42, situada a unos 1200 años-luz, la imagen de Leónidas les llegó a M42 hace 1200 años y ahora estaría llegando de nuevo a nosotros rebotada en el amable espejo.




NGC2170 (izquierda) emitió su luz cuando en la Tierra se desarrollaba la batalla de las Termópilas. 
M42 (derecha) está a medio camino.




- ¡Niñaaaaaa! ¡Enciende el video que va a empezaaaaar...!

Por desgracia, hay muchas razones por la que esta nueva versión de 300 no nos va a llegar nunca (ni tan siquiera con calidad screaner):  La dilución geométrica (los objetos lejanos son más débiles), la dispersión de la luz por las partículas de gas y polvo que hay entre las estrellas, los aumentos necesarios del espejo de Orión para ver las barbas de Leónidas, bloqueos de la luz por eclipses (por ejemplo, imagina que en el momento de la batalla Grecia estaba en la otra punta de la Tierra y no era visible desde M42). Y, además, ¿De verdad esperas que haya un espejo en la nebulosa de Orión?

Bueno, pero es bonito hacer volar la imaginación. Yo, desde luego, en cuanto inventemos el hiperespacio, lo primero que haría es poner un espejo en M42, volver a la Tierra y comprar palomitas.


viernes, 9 de julio de 2010

25. Paseando por el camino de leche

Me ha llegado a las manos un CD de música bastante curioso. Parece ser un recopilatorio de canciones de distintos autores. Se llama "Paseando por el camino de leche". Lo curioso del CD es que su funda es esférica. O sea es una pelota semi-transparente que se abre y deja ver el CD, que tiene un dibujo de un curioso remolino serigrafiado. ¿Qué será?


Así es como se cree debe ser la Vía Láctea.

El CD viene con un librito que explica: "Este CD de música contiene canciones de varios autores con música relacionada con un hipotético viaje por nuestra Galaxia, la Vía Láctea. En este librito encontrarás una pequeña explicación de cada canción y su relación con la Vía Láctea. Esperamos que lo disfrutes."

Así que se me da por abrir la esfera semitransparente y empiezan a sonar los primeros acordes al piano de la canción "Halo" de Beyoncé.








Entonces me puse a leer el librito:

"Nuestra Galaxia está completamente envuelta de una estructura esférica llamada Halo formada por estrellas viejas, que se cree que son el resto de la nube de materia a partir de la cuál se formaron el resto de estructuras de la Vía Láctea. En el halo de la Galaxia se encuentran los cúmulos globulares, agrupaciones muy densas de estrellas viejas. Se conocen unos 150 cúmulos globulares. Las órbitas de las estrellas alrededor del centro galáctico son desordenadas. Algunas estrellas del halo caen directamente hacia el centro y otras se mueven en órbitas extrañas. Éstas últimas estrellas se cree que pudieron formar parte de alguna otra galaxia enana engullida por la nuestra."



La Vía Láctea está envuelta por un halo de estrellas muy viejas.

La canción de Beyoncé se acaba y pasamos al siguiente track. Empieza a sonar la canción "D.I.S.C.O." de Ottawan.







"Viajamos ahora hacia el Disco Galáctico, parecido al CD que tiene en sus manos. El Disco galáctico se puede dividir en un disco fino, y otro un poco más ancho, llamado disco grueso."

El Disco galáctico se puede dividir en disco fino y en disco grueso.

"Nuestro planeta Tierra, junto al Sol, se encontrarían a la misma distancia del centro del disco que el tercer track de este CD a 2/3 del radio total del disco."

Paso, pues, a escuchar el tercer track del disco. No podía ser de otra canción: "Here comes the Sun", de The Beatles.







"Visto desde la Tierra, el disco galáctico es lo que se vé en una noche estrellada como una mancha blanquecina en el cielo. Es el motivo de que a nuestra Galaxia la llamemos la Vía Láctea, porque parece leche derramada por todo el cielo. De hecho, cuenta la leyenda mitológica que la Vía Láctea se creó fruto de un derramamiento de leche del pecho de la diosa Hera, esposa de Zeus, mientras alimentaba a un bebé llamado Hércules."


Este cuadro de Tintoretto (arriba) se basa en la leyenda mitológica que cuenta como se creó la Vía Láctea (abajo) por leche del pecho de Hera derramada por los cielos al intentar amamantar a Hércules.


Ja, ja. ¡Qué bueno! El cuarto track es la canción de la banda sonora de la película de dibujos, Hércules: "Go the distance" de Alan Menken.








"Hércules estaba tan ansioso por beber la leche de Hera que le hizo mucho daño al agarrarse y Hera se apartó de Hércules, derramando su leche por los cielos."

"Pero la mancha lechosa del cielo, si la vemos con muchos aumentos podemos ver que esta hecha en realidad de estrellas."

Cambia el track: "Stars" de Simply Red.







"Todas las estrellas que vemos durante la noche son estrellas de nuestra propia Galaxia. Y de hecho sólo las más cercanas al Sol, ya que las otras se ven muy débiles y su luz nos llega muy absorbida por el gas y el polvo que hay entre las estrellas."

"La Vía Láctea es una galaxia de tipo espiral."

¡Ah, si! El remolino aquél serigrafiado en el CD. Cambia la canción y empieza a sonar "Spiral" de Vangelis.







"Se cree que hay unos 2 o 3 brazos espirales en la Vía Láctea y que nosotros estamos en un brazo llamado "El brazo de Orión". Los brazos espirales son regiones donde las estrellas brillan más porque están recién creadas emitiendo mucha luz. Es decir, en las regiones entre los brazos también hay estrellas, pero éstas brillan menos y por contraste son las estrellas jóvenes las que se ven formando esos brazos espirales."

Nos vamos acercando al centro de este disco, las últimas canciones del disco. A ver con qué continuamos...

"Se cree que la parte central de nuestra Galaxia está formada por un bulbo en forma de barra."


En el centro de nuestra Galaxia existe una región con forma alargada llamada barra 
que conecta los distintos brazos espirales.

Vaya, empieza a sonar la canción "Amores de Barra" de Ella Baila Sola.








"La barra es una estructura alargada que conecta los diferentes brazos y que tiene forma de elipsoide de revolución..."

... O sea, de pepino.


"El bulbo galáctico contiene estrellas viejas también, similares a las que encontrábamos en el halo galáctico."


"Todas estas estrellas de todas las partes de la Galaxia comentadas orbitan alrededor del centro. Por lo tanto, en el centro de la Vía Láctea se cree que existe un agujero negro supermasivo que atrae todas estas estrellas."

Empieza a sonar "Supermassive Black Hole", de Muse.







"Se sabe de la existencia de este agujero negro supermasivo por el efecto gravitacional que ejerce sobre las estrellas cercanas al centro galáctico (en la región de Sagitario)."


Movimiento de las estrellas alrededor de un punto sin estrellas pero que ejerce 
la misma fuerza gravitacional que millones de Soles. 
Esto coincide con la definición de agujero negro: cuerpo muy masivo y oscuro, 
al no dejar escapar ni siquiera la luz de su campo gravitacional.

Bueno, última canción del disco: "Walking on the Milky Way" de OMD.







"Este ha sido el paseo que hemos hecho por el camino de leche, por la Vía Láctea. Aun quedan muchas cosas por saber de nuestra propia galaxia y de las estrellas que la forman. Esperemos que en el futuro este viaje tenga muchas canciones más, lo que querrá decir que se sabrán muchas más cosas de nuestra anfitriona, la Vía Láctea."

Desde luego para durar tan poco, este paseíto por la Vía Láctea se ha hecho bastante entretenido. La de cosas que he podido ver en poco tiempo. Si ya lo sabía yo que la música te podía transportar lejos, pero no sabía yo que tanto.


* La lista de reproducción con todas las canciones de este post las podéis encontrar en este link de Spotify.

viernes, 2 de julio de 2010

24. Con el culo chamuscado

Imagináos que vamos a comprar un pollo asado un domingo cualquiera de los que no tenemos ganas de cocinar. Entramos en la pollería y vemos que algo raro está pasando. Hay mucha gente discutiendo dentro de la tienda. "¡Hay que ver! Desde que han cambiado de dueños, esta pollería ha perdido mucho".

Y es que no es para menos. Cuando miramos la máquina de asar pollos, nos damos cuenta de que los pollos están girando de una forma poco habitual. Es decir, los pollos están clavados en un palo metálico, como siempre, pero en vez de girar de forma paralela a la máquina, para que todas las partes del pollo se asen por igual, estos pollos giran alrededor de un eje perpendicular a la máquina. Y por eso la gente está tan enfadada. Todos los pollos de la tienda tienen el culo chamuscado y, en cambio, la cabeza totalmente cruda. Desde luego, yo no pienso volver a esta tienda hasta que los nuevos dueños hayan aprendido de una vez la manera correcta de girar un pollo para asarlo.

Pues esto es lo que le pasa al planeta Urano. El eje de rotación de Urano está en el mismo plano que su órbita alrededor del Sol. Así que, por mucho que gire y gire el Sol siempre ilumina la misma cara del planeta y la otra siempre está oscura. ¡Y para colmo también gira al revés que los demás planetas!

El eje de rotación de Urano está inclinado unos 98 grados.

Urano está al límite de brillo para que el ojo humano lo pueda ver sin ayuda de telescopios. Por eso tardó tanto en ser descubierto. Una vez descubierto se pudo comprobar que ya se había observado anteriormente, pero que se había confundido con otro tipo de objetos. Por ejemplo, Galileo ya lo había observado en 1612, pero lo confundió con un satélite de Júpiter, ya que por aquel entonces estaban muy cerca. Un poco más tarde (en 1691) Urano se confundió con una estrella. Y no fue hasta 1781 cuando William Herschel lo descubrió, aunque incluso él penso al principio que era un cometa.

La vida de William Herschel es curiosa. Herschel era un músico que un buen día, a los 35 a~nos, se compró un libro de astronomía. Le gustó tanto que decidió construirse un telescopio él mismo y observar el cielo. Pues bien, ocho a~nos después, en 1781, descubrió Urano y gracias a eso se pudo retirar de la música y dedicarse sólo a la Astronomía. A pesar de haber empezado tan tarde a hacer astronomía descubrió Urano, 2 de sus satélites y 2 más de Saturno. Además descubrió también que el Sol se mueve por la Galaxia. No está nada mal, ¿no? Para que luego digan que en ciencia sólo se triunfa de joven, cuando aún no se han muerto todas tus neuronas.

Dibujo de un telescopio construído por W. Herschel.

Urano, como Júpiter o Saturno, es un gigante gaseoso. Aunque sería más apropiado llamarlo Gigante de Hielo, porque el gas sólo representa el 15\% de su masa. Tiene un núcleo de hielo que de forma gradual se convierte en océano líquido a medida que nos alejamos del centro y después la capa más externa es la capa de gas que vemos.

El satélite más curioso de Urano es Miranda, que sólo verlo ya asusta. A mí, Miranda me recuerda a cuando un niño pequeño juega a hacer bolas de barro y de pronto se cansa y arranca la mitad de una de las bolas que ha estado haciendo dejándola totalmente deforme. Pues así es Miranda. Una gran colisión ha rasgado mucho su superfície. De hecho, posee el acantilado más profundo del Sistema Solar (20 km de altura, 10 veces más que el Gran Cañón del Colorado).

El satélite de Urano, Miranda, posee el acantilado más profundo del Sistema Solar.

La superfície de Urano es muy sosa. Es de color azul, pero no se ven nubes, tormentas ni ningún rasgo visible en su atmósfera. Así que os podéis imaginar la decepción en el centro de control de la sonda Voyager 2, cuando ésta sacó las primeras fotografías de Urano en 1985 y vieron aquella bola de billar azul. Pero aunque Urano no nos dé imágenes espectaculares, la cantidad de interrogantes que abrió la exploración de Urano fue importante. ¿Porque Urano gira de esa manera tan rara? ¿Qué le pasó a Miranda? ¿Cómo son los anillos de Urano? Parece ser que es cierto eso de que cuanto más profundizamos en un tema menos sabemos de ese tema.

viernes, 25 de junio de 2010

23. No todos podemos ser Mozart

No hace mucho (el 18 de Junio de 2010) murió José Saramago. Me puse bastante triste cuando me enteré. Sobre todo porque con él no sólo moría un gran escritor, sino una persona con la cabeza muy bien amueblada.

Ví a José Saramago una vez en persona en la presentación de uno de sus libros y me cautivó su forma de pensar y de explicarse. Pienso que aquel hombre debería haber tenido pegado a su lado a un escribano que registrara todas las palabras que pronunció durante su vida para que no se perdieran. Así que cuando me enteré que había muerto no pude evitar ponerme a ver vídeos en internet de entrevistas a aquel sabio contemporáneo que nos ha dejado.

En una de sus entrevistas en internet, Saramago hablaba de la responsabilidad de los personajes públicos al expresar sus opiniones. Y me impactó una frase suya que decía al final de esa entrevista: "No tengo ningún cuidado con lo que digo. Por una razón muy sencilla: porque no digo más sino lo que yo pienso. Y eso es lo único que yo tengo para ofrecer".








Coincidió que justo el día antes de la muerte de Saramago yo estaba hablando con un estudiante que estaba empezando el doctorado en el departamento de Astronomía en el que trabajo y estuve dándole mi opinión sobre la carrera científica y de astrónomo en particular. Me sorprendió que, cuando acabamos con la conversación, el estudiante en cuestión me dio las gracias por aquella conversación porque, según decía él, mis palabras le habían servido mucho para tener las cosas más claras.

No es que quiera compararme con Saramago, ni que piense que mis opiniones sean tan lúcidas como las suyas. Pero sí que es verdad que su frase me hizo ver que yo, por el hecho que empezar a tener alguna que otra cana en las sienes, ya estoy empezando a poseer un pequeño arsenal de vivencias que de vez en cuando merece la pena sacar a pasear. Porque, como decía Saramago: "Es lo único que yo tengo para ofrecer". Me alucinó que, incluso después de muerto, Saramago aún tuviera tanto que enseñarme.

Así que, a modo de homenaje para Saramago, ahora quisiera hablaros de lo mismo que hablé con aquel estudiante. Si él dice que le sirvieron mis palabras, quizás a alguno de vosotros también les sirva. Mi memoria no es demasiado buena, así que no pretendo ahora reproducir nuestra conversación palabra por palabra. Me conformo con expresar la misma idea, aunque sea de otra forma.

El estudiante en cuestión estaba preocupado porque, ahora que empezaba su carrera de científico debía, según él, renunciar a todo aquello que le gustaba hacer en su tiempo libre (por ejemplo, hacer excursiones, tener novia, ...) y dedicarse por completo a la ciencia. Según mi punto de vista, el problema de aquel chico era que estaba demasiado acostumbrado a ver los científicos de las películas. Estos científicos de películas son supergenios que consideran su deber sacrificar su vida personal por la ciencia. Pocos de ellos tienen pareja, y los que tiene acaban rompiendo su relación porque les quita tiempo para descubrir los secretos del Universo.




Esta visión que da Hollywood ha hecho mucho daño. Bueno, también tiene sus cosas buenas. Mi familia está muy orgullosa de que un miembro de su família sea astrofísico. Seguro que piensan que soy un lumbreras. Es sólo cuestión de tiempo que descubra algo y me den el premio Nobel. Y ahí es donde digo que en el fondo que crean que eres un pequeño Einstein hace más daño que beneficio.

Cuando eres estudiante aspiras a ser ese supergenio que todos esperan. Pero en el fondo te conoces a tí mismo y sabes que no eres ningún genio (Bueno, si tú eres de los pocos genios que hay por ahí ruego que disculpes mis necias palabras y no hace falta que leas las tonterías que estoy escribiendo para la otra inmensa mayoría de los mortales). Así que empiezas a dudar de si eres capaz de ser científico, de sacarte la carrera, de ser doctor en Física, simplemente porque tu visión de lo que es un científico no cuadra con lo que tú eres, un ser humano normalito y con muchas ganas de salir con chicas. Así que mucha gente muy válida para ser científico no es capaz de superar ese escollo mental y acaba abandonando en algún punto del camino.

Aunque luego está el otro tipo de estudiante. Aquel que de verdad se cree un supergenio y que, tarde o temprano, se acaba defraudando a sí mismo y se convierte en el ser más infeliz del planeta.



Así que ahora me gustaría derrumbar esa idea de científicos que nos quieren hacer creer. Ser científico no tiene truco. Cualquiera que esté interesado es perfectamente capaz de lograr dedicarse a la ciencia. Es cierto que hay que ser buen estudiante, pero eso no creo que sea exclusivo de la carrera científica ni está únicamente reservado a los genios del planeta. Sólo debes ser capaz de tener curiosidad por el Universo y querer entenderlo aplicando el método científico. Para sacarte la carrera sólo hay que estudiar una asignatura y luego otra y otra hasta acabarla. Para hacer una tesis basta con mirar de resolver cada día pequeños problemas manteniendo la vista en resolver un problema más grande. Con constancia y tiempo todo es posible.

Tu objetivo si quieres ser científico no deberían ser los premios con nombre de cigarrillos, sino la satisfacción de entender (o ayudar a entender) la forma en la que funciona la naturaleza. Aún hoy me asombro de poder dedicarme a algo que me fascina tanto. Y, de verdad, si yo he logrado meterme en este mundo, tú eres perfectamente capaz de hacerlo también. No lo dudes. Ponle constancia y adelante. Yo no dudo en reconocer que no soy ningún Einstein. La ciencia también necesita Salieris . No todos podemos ser Mozart, ni falta que hace. Por cierto, ¿sabíais que fue una obra de Antonio Salieri, Europa Riconosciuta, la que inauguró el Teatro de La Scala de Milan en 1778?





viernes, 18 de junio de 2010

22. ¿Quieres cubitos con tu bebida?

Si uno no está motivado de antemano, observar el cielo nocturno es un rollo. A ver, piénsalo. Uno sale de noche sin luces que lo deslumbren alejado de la ciudad, con un poco (o un mucho) de frío. Montas el telescopio a oscuras, sudando para transportar el tubo, el trípode y los contrapesos. Orientas el telescopio para que apunte a la polar y así siga el movimiento de las estrellas durante la noche. Espera, empieza a lloviznar. Recojamos deprisa. Vaya, parece que ha parado. Volvamos a montar. Mira, ahora sí que ha despejado. Pero se ven cuatro estrellas en un cielo naranja. ¿Apuntamos a ese planeta? Venga. Ostras, no lo encuentro. Déjame a mi. A ver si yo apunto mejor. Ya está. Mira. ¡Pues yo sólo veo un punto!

Las estrellas miradas por un telescopio siguen siendo un punto, aunque un poco más brillantes. Las nebulosas y planetas necesitan atmósferas muy límpias y utilizar los aumentos adecuados. E incluso así lo más probable es que sólo veas un punto gordo o una manchita debilucha.

Así que la observación del cielo requiere utilizar un poco la imaginación para ver aquello que ya has visto en fotografías por internet a todo color y con muchos aumentos.

Pero hay un par o tres objetos en el cielo que no defraudan a casi nadie. Mi lista particular de estos tres objetos podrían ser la Luna, Saturno y Júpiter, por ese orden. La Luna es evidente. Incluso sin telescopio ya te podrías quedar mirándola durante horas (o minutos si eres un humano normal). En cuanto a los planetas es curioso que haya puesto a Saturno antes que a Júpiter, teniendo en cuenta que Júpiter es el planeta mayor del Sistema Solar y que además está más cerca. La explicación está en los anillos de Saturno.

Comparación del tamaño de Saturno con el de la Tierra.

Recuerdo que cuando miré Saturno por primera vez con un telescopio creí que alguien había pintado Saturno en el ocular del telescopio para gastarme una broma. Se veía perfectamente el anillo alrededor de Saturno que siempre había visto en las fotografías de Saturno y, además, algunos satélites alineados con ese anillo que casi podías ver orbitando a su alrededor. ¡Qué bonito!

Galileo fue, nuevamente, el primero en observar Saturno con un telescopio y lo dibujó como una redonda con dos orejas pegadas.

Dibujos hechos por Galileo en la primera observación de Saturno con un telescopio.

Esas dos orejas eran el anillo de Saturno, pero como su telescopio no tenía mucha resolución ni tampoco se esperaba ver ningún anillo alrededor de Saturno, pues él lo interpretó como dos lunas de Saturno (debían de ser dos lunas enormes para tener el tamaño que dibujó). Pero lo mejor de todo fue que tiempo después, Galileo observó de nuevo Saturno y ya no vio más aquellas dos enormes lunas en Saturno. ¿Qué había pasado? Pues simplemente que la inclinación del anillo de Saturno respecto a la Tierra había cambiado y ahora lo veía de perfil.



La inclinación de los anillos de Saturno cambia con el tiempo.

El anillo de Saturno son, de hecho, varios anillos, formados por muchas partículas de agua helada (o sea, hielo) y no ningún objeto sólido. Estas partículas de hielo pueden ser de varios tamaños (de micrómetros a metros).

Estructura de los anillos de Saturno.

Desde la Tierra es relativamente fácil ver que en los anillos hay regiones vacías (por ejemplo la división de Cassini, que separa el anillo A y el B. Los anillos C, D, E y F son más difíciles de apreciar. Estos huecos en los anillos se creía que estaban relacionados con lugares donde las órbitas no eran estables y las partículas que se encontraban allí migraban hacia afuera o hacia adentro dejando estos huecos en el anillo. Pero ahora se cree que la interacción con la magnetosfera tiene que influir también en la presencia de estas divisiones entre anillos.

En 2009, el telescopio espacial infrarrojo Spitzer descubrió otro anillo en Saturno, mucho más grande que los otros, que lo convierte en el anillo más grande del Sistema Solar. Desde luego, Saturno se ha ganado a pulso el título de 'El Señor de los Anillos'.

Anillo descubierto en Saturno por Spitzer en 2009.


Por cierto, ¿sabíais que los anillos de Saturno estan envueltos de una atmósfera de oxígeno? Yo cuando me enteré me quedé de piedra. ¿Atmosfera en los anillos? ¿Y de oxígeno nada más y nada menos? Ya me imagino a los astronautas recogiendo hielo para sus bebidas en el anillo de Saturno y sin necesidad de bombonas de oxígeno, sino respirando el de la propia atmósfera de sus futuros cubitos de hielo. ¡Alucinante! Pues sí, resulta que el agua helada con la ayuda de la luz del Sol se descompone en hidrógeno y oxígeno. El hidrógeno, al ser ligero se escapa al espacio, pero el oxígeno permanece formando esta ténue atmósfera de la que hablaba.


Pero en cuanto a atmósferas, ésta no es la única sorpresa que Saturno nos tiene preparada. Uno de sus satélites, Titán, es el único satélite del Sistema Solar con una atmósfera importante. Y además se trata de una atmósfera de metano muy similar a la que se cree que hubo en la Tierra primitiva en la época en la que se formó la vida. La existencia de esta atmósfera la detectó en 1908 un astrónomo catalán que, como yo, estudió en la Universidad de Barcelona, llamado Josep Comas i Solà.

Pues como decía, observar Saturno con un telescopio merece la pena si tenéis la ocasión de hacerlo. La visión de sus anillos es maravillosa. Vistos desde su superfície deben ser espectaculares. ¿Os imagináis que la Tierra tuviera anillos también? Ver monumentos como la Sagrada família o la Torre Eiffel con esos anillos en el cielo brillante durante día y noche debe ser espectacular.




viernes, 11 de junio de 2010

21. Engullido por un gigante

- ¿Y cómo se siente uno al ser engullido por un gigante?

- Bueno, no tan mal como pudiera parecer. El problema fueron los gases de después. Parece mentira la cantidad de gases que pueden caber allí dentro.

- Buenas tardes. Hoy estamos hablando con el cometa Shoemaker-Levy 9, que el año 1994 chocó con el planeta Júpiter, el más grande del Sistema Solar. Nos decía que Júpiter tiene muchos gases, ¿no es así?

- Sí, de hecho por eso se les llama "planetas gaseosos" porque están compuestos de gas. Yo creo que Júpiter es una estrella fallida, porque está compuesto de hidrógeno y helio básicamente, lo mismo que de lo que está compuesto el Sol. Si tan sólo tuviera unas 75 veces más masa sería una estrella más y el Sistema Solar sería un sistema binario.

- Muy interesante. Pero díganos cómo empezó todo.

- Pues yo estaba tan tranquilo en la parte externa del Sistema Solar, la nube de Oort, donde estamos todos los cometas dando vueltas alrededor del Sol. Y un buen día, hace ya mucho tiempo, noté que Júpiter tiraba de mí. (es que Júpiter es el planeta más masivo del Sistema Solar, unas 300 veces más masivo que la Tierra). Así que me fuí en su busca.

La nube de Oort envuelve el Sistema Solar y es de donde provienen los cometas.

- Y entonces fue cuando los astrónomos lo descubrieron, en 1993.

- Sí, pero de hecho el problema empezó un año antes. En 1992 me acerqué demasiado a Júpiter y sus fuerzas de marea acabaron por romperme en varios trocitos (unos 20 más o menos).

- ¿De verdad pueden los efectos de marea romperte en pedacitos?

- Por supuesto. Es que los cometas no tenemos mucha masa y además Júpiter es muy masivo. Sin ir más lejos, su satélite más cercano, Ío, es el cuerpo del sistema solar con más actividad volcánica y, de hecho, es debido a las mismas fuerzas de marea que me rompieron a mí en pedacitos.

- ¿Y en su viaje tan cerca de Júpiter pudo ver sus satélites?

- Bueno, no todos ellos. Piense que Júpiter tiene unos 65 satélites orbitando a su alrededor. Pero sí que pude ver los satélites galileanos.

- ¿Galileanos?

- Los llamo así porque los descubrió Galileo Galilei en 1610, demostrando así que no todo giraba en torno a la Tierra y que por tanto un sistema en el que los planetas no giraran alrededor de la Tierra, sino del Sol, no era tan impensable.

- ¿ Y cómo supo que giraban alrededor de Júpiter?

- Bueno, piense que Ío, del que hablábamos antes, por ejemplo, da una vuelta alrededor de Júpiter en sólo unos 2 días. Así que es muy fácil mirarlo con un telescopio dos o tres noches seguidas y ver cómo se va moviendo alrededor de Júpiter.

- ¿ Y qué satélite galileano le gustó más?

- Bueno, los cuatro tienen su encanto. Ío es espectacular con sus volcanes y demás. Europa es un satélite completamente helado, pero debajo del hielo se cree que puede haber un océano de agua líquida, y quizás incluso vida viviendo allá debajo. Ganímedes, el satélite más grande del Sistema Solar, también es espectacular. Y Calixto es el satélite con más impactos en su superfície.


Los satélites galileanos de Júpiter.

- Sigamos con nuestro viaje. Decíamos que en 1993 los astrónomos le descubren hecho pedacitos y concluyen que un año antes tuvo que pasar cerca de Júpiter y que se vió atrapado convirtiéndose en el primer cometa descubierto que en vez de girar alrededor del Sol lo hacía alrededor de un planeta.

- Exacto.

- Y lo que es más espectacular. Resulta que también dedujeron que al cabo de un año más usted acabaría estrellandose contra Júpiter. Se puede imaginar la espectación que se levantó aquí para ver cómo chocaba contra Júpiter.

Cometa Shoemaker-Levy 9 antes del impacto.


- ¡Pues mejor no le cuento lo nervioso que me puse yo!

- Es cierto. Usted lo debió pasar bastante mal.

- Al principio sí, pero a medida que me acercaba a Júpiter decidí al menos disfrutar de las vistas. Ver la atmósfera joviana cada vez más cerca es un espectáculo que merece la pena.

- ¿Qué le impresionó más?

- Sin duda alguna la Gran mancha roja. ¿Sabía que tiene el tamaño de 2 veces y media la Tierra? ¿Y pensar que de hecho es un huracán? Si un tornado en la Tierra te puede llevar al reino de Oz, ¿dónde te puede llevar un huracán como ese?

La Gran Mancha Roja de Júpiter.


- Pero no entiendo cómo puede ser qué ese huracán haga más de 300 años que está allí (¡¡se descubrió en 1667!!). Sabemos que la atmósfera de Júpiter evoluciona. De hecho, recientemente, en Abril de 2010, se ha podido ver cómo el cinturón marrón que había en Júpiter ahora ha desaparecido de repente.


La banda de Júpiter desapareció en Abril de 2010.

- Sí, eso también pasó en 1993, cuando me dirigía yo hacia Júpiter. De hecho la Gran Mancha Roja también ha ido evolucionando con el tiempo. Su tamaño y su color han ido cambiando con los años pero sí que parece que hasta el momento este huracán es muy persistente.

- Y llegamos finalmente al día de su colisión con Júpiter.

- El 16 de Julio de 1994 chocó el primer fragmento y el 22 de ese mismo mes el último de los 23 fragmentos. Lo recuerdo como si fuera ayer.

- Y resulta que chocó en la cara no visible de Júpiter.

- Sí, pero como Júpiter gira muy rápido (tarda sólo 10 horas en girar sobre él mismo, lo que le convierte en el planeta que rota más rápido) en seguida pudisteis ver las cicatrices oscuras que dejé en la atmosfera joviana.


Manchas oscuras en Júpiter causadas por el impacto del cometa Shoemaker-Levy 9.



- Sí, de hecho duraron meses esas manchas oscuras en Júpiter. ¿Y cómo se siente en saber que ya no es el único que lo ha hecho? En Julio de 2009 y en Junio de 2010 también se han observado otros impactos en Júpiter.

- Bueno, el primero que hace algo siempre queda en el recuerdo de la gente. Siempre tendrá algo especial el hecho de estar casi un año esperando que sucediera mi colisión con la incertidumbre de si le pasaría algo a Júpiter o si simplemente le haría cosquillas.

- Al final le hizo más bien cosquillas.

- Siempre me ha gustado hacer reír a la gente.

- Muy bien. Pues nos tenemos que despedir. Ha sido un placer tenerle con nosotros hoy.

- Igualmente.

viernes, 4 de junio de 2010

20. Una hora más en Canarias

Atención, pregunta: "Si vemos ponerse el Sol por una montaña situada al Este y por la mañana sale por una situada al Oeste, ¿Dónde nos encontramos?"

¿Pero qué dice éste? Todo el mundo sabe que el Sol sale por el Este y se pone por el Oeste. Por eso los vaqueros iban hacia la puesta de Sol, para descubrir el lejano Oeste. Esta pregunta del Trivial tiene que estar mal. A ver qué respuesta da... ¡Venus!

¿Venus? ¿Y cómo es eso? Voy a buscarlo por internet... Ah, sí. Dice que Venus gira en sentido contrario a la Tierra. O sea que, efectivamente, el Sol parece ir en sentido contrario visto desde la superficie. O sea, que si lo he entendido bien, si estuviéramos en Venus, cuando oyéramos el boletín informativo en la radio nos dirían algo así como: "Son las once, una hora MÁS en Canarias", en vez de "una hora menos" como estamos acostumbrados a oír.

¿Y cómo puede ser que vaya al revés? Pues no se sabe seguro, pero quizás hubo algún gran asteroide que chocó contra Venus frenándolo e incluso haciéndolo ir al revés. De hecho Venus gira muy lento y hace una vuelta sobre él mismo en 243 días terrestres.

En la Tierra, el ciclo noche y día viene dado por el tiempo que tarda en hacer una rotación sobre ella misma, unas 24 horas, porque en ese tiempo no le ha dado tiempo de moverse demasiado respecto al Sol. Pero en Venus la cosa cambia. Como tarda tanto en dar una vuelta, cuando ha acabado de girar sobre ella misma resulta que el Sol ya se ha movido de sitio y por eso, el ciclo noche y día en Venus no coincide con el tiempo que tarda en rotar. Un día en Venus dura 116 días terrestres y un año 1.92 días venusianos (224 días terrestres).

Observar Venus es muy entretenido. Venus es el objeto que más brilla en el cielo, después del Sol y la Luna, por supuesto. No se puede ver lejos del Sol, así que únicamente lo podemos ver por la mañana o por la tarde. Es lo que la gente conoce como el lucero del alba o lucero vespertino, respectivamente, un punto muy brillante en el cielo que a otros les gusta confundir con un ovni.

Además, tal y como ya observó Galileo hace unos 400 años, al ser un planeta que está más cerca del Sol que la Tierra se puede ver con fases (fase creciente, decreciente ...), como si de la Luna se tratara.

 Los planetas interiores muestran fases como la Luna.

Es curioso que Venus tenga una temperatura de unos 460 grados, mucho mayor que la de Mercurio (170 grados), aunque esté al doble de distancia del Sol. Y eso es simplemente debido a que Venus tiene una atmósfera muy densa. La atmósfera de Venus está compuesta en un 96 % de dióxido de carbono y un 3 % de nitrógeno, con una presión 95 veces mayor que en la Tierra y con nubes de ácido sulfúrico cubriendo todo el planeta. El dióxido de carbono de la atmósfera no deja escapar el calor hacia el espacio, el conocido efecto invernadero, haciendo aumentar la temperatura de la superfície.



El planeta Venus.

Teniendo en cuenta que el tamaño de Tierra y el de Venus son muy parecidos, mirar hacia Venus nos puede dar una pista sobre qué podría pasar si en la Tierra aumentara mucho la concentración de dióxido de carbono, tal y como ha ocurrido desde que todos nos hemos puesto de acuerdo en coger el coche para ir a buscar el pan.

Como la atmósfera es tan densa, sólo los meteoros más grandes atraviesan la atmósfera sin quemarse totalmente. Por eso sólo puede haber cráteres grandes en Venus.


Cráteres en el planeta Venus fotografiados por la sonda Magallanes.

De todas formas la superfície de Venus no se puede ver a no ser que penetremos su atmósfera o que utilicemos un rádar y no un telescopio óptico de andar por casa. Cuando hacemos eso, vemos la superfície de Venus repleta de volcanes (que son los que emiten los sulfuros hacia la atmósfera).

Las sondas que hemos enviado a Venus, una vez aterrizan duran muy poco antes de ser aplastadas por la enorme presión atmosférica que tienen que soportar. Tienen el tiempo justo de fotografiarse los pies y despedirse de Venus fotografiando un paisaje que nos dice que tampoco Venus nos va a poner fácil las cosas si queremos explorarlo.


El planeta Venus fotografiado en 1982 por la sonda rusa Venera 13.

A pesar de ser llamado el gemelo de la Tierra, Venus no nos trataría tan bien como su gemela si pisáramos su superfície. Sin oxígeno para respirar, achicharrados, aplastados y corroídos por las nubes de ácido sulfúrico. Así acabaríamos en Venus.




viernes, 28 de mayo de 2010

19. Quiero aMarte

El día que haya viajes al planeta Marte baratitos me compraré una camiseta para turistas como la que venden en Nueva York que dicen ''I love New York'' pero que diga ''Quiero aMarte''. Y con esa camiseta puesta y una taza de chocolate caliente en las manos (la temperatura en Marte es de unos -46 grados celsius en promedio) escalaré la montaña más alta de todo el Sistema Solar, el Monte Olimpo (de unas 2 veces y media la altura del Everest).



 El Monte Olimpo de Marte es el volcán más grande de todo el Sistema Solar 
(mucho más que el monte Maxwell, en Venus, o el Everest, en la Tierra.

 Aunque con vuestro permiso la escalaré en coche, ya que tiene un diámetro de unos 600 km, lo quiere decir que tiene una superfície similar a Ecuador, el país.


Eso sí, me han dicho que me tengo que fijar mucho en la previsión meteorológica cuando vaya allí porque de vez en cuando hay tormentas de arena, como las del desierto del Sahara, pero a mayor escalar. Estas tormentas llegan a afectar a todo Marte de forma global, no sólo a una región concreta.



 En Marte hay tormentas de arena que afectan a todo el planeta


Tengo todo el viaje planeado. He estado viendo un video promocional de la agencia de viajes explicando los lugares más chulos que visitar y otro que no puedo dejar escapar es Valles Marineris, el cañón más grande del Sistema Solar.






Superfície de Marte en 3D basada en los datos obtenidos con HRSC en Mars Express, 
la cámara de Mars Observer y el altímetro láser de la Mars Orbiter, todas ellas de la Agencia Espacial Europea (ESA).



Si lo comparamos con el Gran Cañón del Colorado, el más grande de la Tierra, se puede uno hacer una idea de cómo debe ser de impresionante. Valles Marineris tiene 4500 km de largo, 200 km de anchura y 11 km de altura (en cambio el Gran Cañón tiene sólo 350 km, 29 km y 1.6 km de largo, ancho y alto, respectivamente).


Valles Marineris es un gran cañón que ocupa gran parte del ecuador marciano.


Otra cosa que puede estar bien de visitar en Marte son los casquetes polares que también tienen hielo, pero de dióxido de carbono básicamente. El dióxido de carbono es el gas mayoritario en la ténue atmósfera de Marte (la presión atmosférica es sólo una centésima parte la de la Tierra).

En Marte también hay agua, pero sólo debajo de la superfície y en forma de hielo, ya que la baja presión atmosférica no permite que haya agua líquida. Aunque se cree que en el pasado sí que pudo haber líquido en la superfície formando mares y ríos.

Pero estoy pensando en qué haré por las noches allí en Marte. No creo que haya mucha vida nocturna (ni siquiera diurna). Con suerte me encontraré algunos microbios enterrados en Marte, pero marcianos de color verde o con ojos con forma de gafas de sol seguro que no. Todas las sondas que hemos enviado a Marte no han encontrado vida de forma clara.

Percivall Lowel afirmó ya en 1894 que él había visto con su telescopio un sistemas de canales artificiales en la superfície de Marte que servían para transportar agua de una punta a la otra del planeta, aunque al final sólo fué una ilusión óptica.

Y no es la única jugada que nos ha hecho nuestra imaginación. Aquel que quiera ver marcianos los puede ver en todos lados. Por ejemplo está la famosa ''cara de Marte'', que es simplemente una montaña de Marte que según como se ilumina por el Sol parece ser una cara mirando a la cámara de fotos. También hay, por ejemplo, un cráter en Marte con forma de emoticón o una roca con forma de humanoide.
















Hay estructuras en Marte que pueden llevar a pensar erróneamente que en el planeta hay marcianos saludándonos.

Pero no. Todos estos ejemplos sólo indican que hay vida en uno de los extremos del telescopio, en el nuestro. Y además vida con una gran imaginación.

Así que si en Marte no hay vida quizás me espero a que transformen Marte para que se parezca a la Tierra y así poder ir a las playas marcianas.









Aunque al ritmo en que estamos aumentando el dióxido de Carbono en nuestra atmósfera espero que eso pase antes de que sea nuestro planeta el que se transforme en uno tan muerto como Marte.








viernes, 21 de mayo de 2010

18. A dos velas

A mi mujer no le ha sentado muy bien que vaya por ahí diciendo que existen mujeres mejores que ella. Así que para compensarla he decidido hacerle una cena en la terraza a la luz de la Luna (más algunas velitas porque estamos casi en luna nueva y no creo que veamos demasiado las espinas del pescado a la salsa verde que le he preparado).

- ¡Oh! ¡Qué romántico! - me dice ella.
- Y mira qué cielo. - le contesto yo.
- Hacía tiempo que no me organizabas una cena así. Ahora que está mejorando el tiempo lo podríamos hacer más a menudo.
- ¿Has visto la Luna qué bonita está?
- Sí. Aunque a mí me gusta más cuando está entera, y no con forma de plátano.
- Pues así es como se ven mejor los cráteres. Con Luna llena deslumbra demasiado y además los cráteres se iluminan desde arriba, con lo que no dan sombras que permitan distinguirlos. Espera... te lo voy a enseñar.















La Luna cambia de aspecto a lo largo del mes. A veces se ve completamente iluminada (Luna Llena) y otras completamente oscura (Luna nueva). Entre tanto la Luna puede ser creciente o decreciente.


- No hace falta...
- Sí, mujer. Voy a sacar el telescopio.
- Pero estamos cenando...
- Es un momento. Aquí está. Ya la he enfocado. ¿Quieres mirar?
- Sí. Está muy bien.
- Te veo poco convencida... ¿Has visto los cráteres? Se formaron hace millones de años, con la formación del sistema solar, y aún están allí. En la Tierra esos cráteres habrían sido borrados por la tectónica de placas y la atmósfera, pero la Luna está geológicamente inactiva y, además, no tiene atmósfera. Allí no hay terremotos, ni volcanes, ni lava corriendo por debajo... Bueno, cuando se formó la Luna aún había material fundido en su interior. Lo sabemos porque las zonas oscuras de la Luna son ese material que se liberó al impactar otros asteroides contra la Luna. ¡Y pensar que la gente les llamó mares porque creían que eran los océanos de la Luna! He, he...


La superficie lunar está saturada de cráteres al no haber ningún 
mecanismo que los borre de su superficie.



- Sí, qué curioso. . . Venga, ven a cenar. ¿Quieres vino?
- Pues mirando la Luna me ha entrado sed, gracias. Es que la Luna está tan seca... Ahora dicen que han encontrado un poco de agua congelada en los polos de la Luna, oculta en unos cráteres donde nunca da la luz y así no se evaporan. ¡Pero vaya! Que el resto de la Luna está llena de polvo y rocas.
- Aquí tienes el vino. Vamos a brindar.
- Ahora voy. Es que cada vez que miro la Luna me entretengo intentando encontrar la bandera que los americanos pusieron cuando se posaron por primera vez en 1969. Je, je. Ya sé que es imposible. Necesitaría un telescopio de 200 metros de diámetro pero es que no me resisto. Teniendo en cuenta que el telescopio más grande del mundo se instalará en Chile en 2018 y ”sólo” tendrá 42 metros de diámetro creo que tendré que viajar ’in situ’ a la Luna si quiero ver la banderita. Y la cosa está difícil: desde el año 1972 el hombre no ha vuelto a la Luna! Algunas personas creen que los viajes al espacio actuales son a la Luna, pero sólo se quedan dando vueltas a la Tierra en la estación espacial internacional. Y por contra, otros creen que nunca se llegó a la Luna, pero sí que se llegó y no sólo una vez, sino seis.


El 20 de Julio de 1969 los estadounidenses pisaron la Luna y 
colocaron una bandera en su superficie.



- Bueno, ¿vienes ya o qué?
- Ya voy, ya voy. Y deja de poner esa cara, que siempre estas de morros. Ves, en eso te pareces a la Luna, que siempre nos muestra la misma cara porque tarda en dar una vuelta a la Tierra el mismo tiempo que tarda en dar un giro sobre ella misma. Hay una cara de la Luna que nunca veremos desde la Tierra. Es la cara oculta de la Luna. Que no es lo mismo que la cara oscura de la Luna. Pink Floyd tiene un disco llamado ”The dark side of the moon” pero para mío sería más misterioso si se llamara ”The hidden side of the moon" o algo así porque la cara oculta es la parte que nunca vemos. En cambio, la cara oscura sí que la vemos una vez al mes. Es precisamente cuando estamos en Luna nueva. Esos días la cara oculta es la que está iluminada. Así que no tiene nada que ver. Por cierto, ¿Quieres que ponga música de fondo? El de Pink Floyd también lo tengo. Estaría muy bien escucharlo mientras cenamos, ¿no? ¿Eugenia? ¿EUGENIA? ¿DONDE ESTÁS? ¿Te has ido ya a dormir?
¡Pero si no hemos cenado aún!




Desde luego, qué raras son las mujeres. No hay quien las entienda. ¡Y yo que estaba convencido que una cena romántica a la luz de la Luna era infalible para conquistar a una mujer!


viernes, 30 de abril de 2010

17. Conociendo a las mujeres

Me han dicho que existen otras mujeres a parte de mi mujer. Dicen que algunas son mucho más esbeltas que ella y que además están siempre de buen humor, que te cuidan, te acarician el pelo todo el tiempo mientras te dan uvas... Debe ser una maravilla compartir la vida con esas mujeres. Pero supongo que también las debe haber peores que mi mujer (vamos, digo yo). Así que ¿cómo deben ser las mujeres en realidad? Supongo que, como todo, debe ser muy difícil generalizar.

Pero es inevitable que uno se haga una idea de lo que son las cosas mirando los ejemplos que tiene alrededor. Es decir, yo a la mujer que mejor conozco es a la que vive conmigo. Con mi mujer me creo una idea general de cómo son las mujeres. Como no es la única mujer del universo, de vez en cuando hablo con alguna otra y descubro que no todas las mujeres piensan igual en todo. Así en mi idea de lo que es una mujer voy añadiendo estos detalles (las hay más flacas, las hay más antipáticas, las hay que les gusta mucho comprar, otras que no les gusta, algunas son muy celosas, a otras les encanta el fútbol, ...). Pero desde luego, la idea más completa de lo que es una mujer me lo da el ejemplo cercano que más conozco.

De igual manera, si quiero saber cómo son los planetas del Sistema Solar lo mejor será que me ponga primero a ver cómo es el planeta con el que convivo cada día y que después, cuando conozca a los otros planetas, los compare con el caso que mejor conozco para empezar a hacerme una idea de cómo son (o de cómo pueden ser) los planetas.

Pues bien, antes de dirigir nuestra nave espacial hacia otros planetas, dediquemos unos minutos a mirar hacia la Tierra. La sonda Voyager 1, en 1991, hizo exactamente eso: fotografiar la Tierra desde los alrededores de Neptuno. Desde tan lejos la Tierra se vé como un pálido punto azul en el cielo.


La Tierra desde Neptuno se ve como un pálido punto azul en el cielo.

Desde tan lejos nadie diría que la Tierra contiene tantas cosas en su superfície. Al acercarnos un poco más a la Tierra vemos que no es sólo azul. Tiene zonas marrones (los continentes), azules (el mar de agua líquida) y blancas (las nubes). Los océanos ocupan unas 3/4 partes de la superfície terrestre y los continentes la parte restante.

La superfíce de la Tierra tiene zonas azules (océanos y mares), marrones (continentes) y 
blancas (nubes) desde Neptuno se ve como un pálido punto azul en el cielo.


Aunque a veces la separación entre mar y tierra no está clara. Por ejemplo, en el delta del Ebro la tierra parece querer invadir el mar. Y los habitantes de las islas Canarias saben muy bien cuantas ganas tiene la tierra de quitarle la hegemonía al mar, ya que de vez en cuando les viene por el aire un montón de arena del Sahara oscureciendo sus cielos incluso de día.


 Izquierda: Delta del Ebro. Derecha: Tormenta de arena del Sahara alcanzando las Islas Canarias.


El interior de la Tierra está geológicamente activo. Esto quiere decir que en el interior de la Tierra hay suficiente presión y calor latente como para fundir el material y sólo la parte más externa se ha podido enfriar pasando a ser sólido. Esta capa sólida se desliza sobre el material fundido provocando terremotos al fracturarse. De vez en cuando también, el material líquido (la lava) del interior sale al exterior por los volcanes.


 Volcán en erupción en Alaska en 2006.


La Tierra está cubierta de una atmósfera gaseosa, compuesta de nitrógeno, oxígeno, vapor de agua. Este vapor de agua proviniente de los oceanos provoca lluvias y a veces tormentas e incluso huracanes con vientos muy fuertes.


 Huracán Katrina del año 2005.

En la imagen de la Tierra desde la Voyager 1 es difícil saber si en la Tierra habitan seres vivos. Pero se podría llegar a saber. ¿Sabéis cómo? Pues gracias a las ventosidades de las vacas. Resulta que la atmósfera de la Tierra tiene una gran cantidad de metano. El metano se degrada muy fácilmente con la luz del Sol y sólo puede estar de forma permanente en la atmósfera si existe algún mecanismo de producción constante. Es cierto que los volcanes también emiten mucho metano, pero si consideramos que en la atmósfera terrestre hay mucho oxígeno (producido por la plantas), vemos que una atmósfera así tiene muchos números para pertenecer a un planeta habitado.

La presencia de oxígeno o metano de forma aislada no implicaría nada, pero el hecho de que estén los dos juntos es muy sospechoso. Si viéramos un planeta con esta atmosfera podriamos sospechar que se trata de un planeta habitado. Así que la próxima vez que mi mujer me eche bronca al tirarme un pedo le diré que estoy enviando señales a los extraterrestres para que sepan que en la Tierra hay vida. A ver si cuela. Si cuela prometo renunciar a siluetas más esbeltas.