Y es que no es para menos. Cuando miramos la máquina de asar pollos, nos damos cuenta de que los pollos están girando de una forma poco habitual. Es decir, los pollos están clavados en un palo metálico, como siempre, pero en vez de girar de forma paralela a la máquina, para que todas las partes del pollo se asen por igual, estos pollos giran alrededor de un eje perpendicular a la máquina. Y por eso la gente está tan enfadada. Todos los pollos de la tienda tienen el culo chamuscado y, en cambio, la cabeza totalmente cruda. Desde luego, yo no pienso volver a esta tienda hasta que los nuevos dueños hayan aprendido de una vez la manera correcta de girar un pollo para asarlo.
Pues esto es lo que le pasa al planeta Urano. El eje de rotación de Urano está en el mismo plano que su órbita alrededor del Sol. Así que, por mucho que gire y gire el Sol siempre ilumina la misma cara del planeta y la otra siempre está oscura. ¡Y para colmo también gira al revés que los demás planetas!
El eje de rotación de Urano está inclinado unos 98 grados.
Urano está al límite de brillo para que el ojo humano lo pueda ver sin ayuda de telescopios. Por eso tardó tanto en ser descubierto. Una vez descubierto se pudo comprobar que ya se había observado anteriormente, pero que se había confundido con otro tipo de objetos. Por ejemplo, Galileo ya lo había observado en 1612, pero lo confundió con un satélite de Júpiter, ya que por aquel entonces estaban muy cerca. Un poco más tarde (en 1691) Urano se confundió con una estrella. Y no fue hasta 1781 cuando William Herschel lo descubrió, aunque incluso él penso al principio que era un cometa.
La vida de William Herschel es curiosa. Herschel era un músico que un buen día, a los 35 a~nos, se compró un libro de astronomía. Le gustó tanto que decidió construirse un telescopio él mismo y observar el cielo. Pues bien, ocho a~nos después, en 1781, descubrió Urano y gracias a eso se pudo retirar de la música y dedicarse sólo a la Astronomía. A pesar de haber empezado tan tarde a hacer astronomía descubrió Urano, 2 de sus satélites y 2 más de Saturno. Además descubrió también que el Sol se mueve por la Galaxia. No está nada mal, ¿no? Para que luego digan que en ciencia sólo se triunfa de joven, cuando aún no se han muerto todas tus neuronas.
Dibujo de un telescopio construído por W. Herschel.
Urano, como Júpiter o Saturno, es un gigante gaseoso. Aunque sería más apropiado llamarlo Gigante de Hielo, porque el gas sólo representa el 15\% de su masa. Tiene un núcleo de hielo que de forma gradual se convierte en océano líquido a medida que nos alejamos del centro y después la capa más externa es la capa de gas que vemos.
El satélite más curioso de Urano es Miranda, que sólo verlo ya asusta. A mí, Miranda me recuerda a cuando un niño pequeño juega a hacer bolas de barro y de pronto se cansa y arranca la mitad de una de las bolas que ha estado haciendo dejándola totalmente deforme. Pues así es Miranda. Una gran colisión ha rasgado mucho su superfície. De hecho, posee el acantilado más profundo del Sistema Solar (20 km de altura, 10 veces más que el Gran Cañón del Colorado).
El satélite de Urano, Miranda, posee el acantilado más profundo del Sistema Solar.
La superfície de Urano es muy sosa. Es de color azul, pero no se ven nubes, tormentas ni ningún rasgo visible en su atmósfera. Así que os podéis imaginar la decepción en el centro de control de la sonda Voyager 2, cuando ésta sacó las primeras fotografías de Urano en 1985 y vieron aquella bola de billar azul. Pero aunque Urano no nos dé imágenes espectaculares, la cantidad de interrogantes que abrió la exploración de Urano fue importante. ¿Porque Urano gira de esa manera tan rara? ¿Qué le pasó a Miranda? ¿Cómo son los anillos de Urano? Parece ser que es cierto eso de que cuanto más profundizamos en un tema menos sabemos de ese tema.








































